Seleccionar página

La situación de los mercados obliga a una visión compartida de los objetivos por parte de los diferentes componentes empresariales. Para que esto sea posible, es necesario disponer de una herramienta para que todos los componentes conozcan cuál es la dirección correcta para conseguir esos objetivos. A través de un símil, podríamos decir que todos los elementos que están dentro de una embarcación reciben la comunicación adecuada para que remen en la dirección correcta .

La comunicación interna permite generar lo que se denomina como visión compartida y a la vez debe fomentar la participación de los empleados. La empresa de hoy no puede permitirse el lujo, o la temeridad, de desaprovechar el enorme potencial de inteligencia, iniciativa y creatividad que tiene a su disposición en el conjunto de sus trabajadores. Y para actualizar estas capacidades potenciales, la dirección ha de ser capaz de integrar a todo el personal en su proyecto de empresa. Como se ve, lo anterior supone la doble dirección de la comunicación interna. Así, la necesidad de la participación de los diferentes componentes empresariales viene básicamente determinada por la competitividad y la necesidad de
que el talento y la creatividad surjan espontáneamente y dispongan de los canales adecuados para manifestarse dentro de la empresa.

Las organizaciones empresariales están conformadas fundamentalmente por medios materiales y humanos que se relacionan e integran constantemente a través de procesos comunicativos. Estos procesos facilitan la relación entre los miembros de la organización, la coordinación de todas las acciones hacia objetivos empresariales comunes, la transmisión de la cultura empresarial, la dirección o liderazgo de los equipos, etc. Es la comunicación, por tanto, una herramienta al servicio de la estrategia de la empresa que incide sobre la productividad y, en consecuencia, sobre la rentabilidad de la empresa.

La comunicación en la empresa se expresa en la transmisión de toda la información que se necesita para la ejecución del proceso de toma de decisiones con la finalidad de influir sobre las personas que la conforman, para que sus objetivos y acciones estén en consonancia con las misiones de la organización a la que pertenecen. La comunicación de mensajes, medios, procesos y soportes empresariales en el contexto cultural de la empresa forman parte de la comunicación interna de la misma. La comunicación interna en la empresa es uno de los pilares de la estrategia SEO empresarial. Sin una buena política de comunicación interna adaptada a la cultura de la empresa y a su entorno, es muy difícil, por no decir imposible, que la empresa alcance sus objetivos.

Algunos autores plantean que en el ámbito empresarial existen diferentes tipos de comunicación. Destacan, entre ellas, la comunicación integradora como la más óptima, pues para ponerla en práctica se ha de diseñar un plan directivo, que exige voluntad y control. En la tabla 1 se presentan estos tipos de comunicación. La importancia de la comunicación como un instrumento para los cambios organizativos, culturales y de clima organizacional está avalada por múltiples estudios psicosociales realizados en los últimos años. En ellos ha quedado demostrado que la solución a buena parte de los problemas organizacionales se logra mediante una mejora de los canales de comunicación y también a través de
la información facilitada por los empleados.

En este sentido, hay que dejar atrás la idea de que la comunicación ha de ser necesariamente unidireccional y establecida a través de la línea de mando. En ella teníamos a unos pocos que decidían, y a la línea de mando que transmitía esas órdenes o instrucciones para que los empleados ejecutaran su trabajo sin más. Este tipo de organización refleja una cultura organizativa con cierta aversión al cambio y donde no existe verdadera comunicación. El propósito básico de la comunicación en las organizaciones es lograr una adecuada coordinación entre las diferentes unidades que la componen, así como la consecución correcta de todas las acciones a ejecutar en cada uno de los puestos de trabajo que estén conformados en la empresa. Se plantea que una comunicación efectiva:

  • Mejora el clima laboral.
  • Mejora el compromiso con la tarea.
  • Mejora la calidad.
  • Favorece el aprendizaje.
  • Estimula el trabajo.
  • Asegura la comprensión de prioridades y decisiones.
  • Contribuye a difundir la imagen de empresa.
  • Contribuye a conocer las necesidades internas y externas.

 

Una comunicación ineficiente en el entorno organizacional provoca errores, malentendidos, hace que los colaboradores realicen actividades sin saber por qué ni para qué las hacen, todo lo cual afecta a la motivación, al clima laboral, a la productividad de la empresa y por consecuencia a su rentabilidad. La comunicación en la organización debe fomentar la coordinación de las actividades a realizar por los distintos departamentos, responder a problemas, influir en la toma de decisiones, etc.

Es importante tomar en cuenta que la emisión de la información puede estar matizada por la personalidad del sujeto que comunica, por su forma de ser, sus intenciones, prejuicios y carencias, en función de su entorno cultural, de sus expectativas y de su actitud ante su interlocutor.

Una misma información puede ser explicada de diversas maneras por personas distintas en función de dichos elementos. Estos también intervienen en la manera en que se reciben las informaciones, pues el que escucha hace interpretaciones de los mensajes que capta en función de sus construcciones individuales. Por último, cabe señalar que la comunicación no solo se expresa mediante las palabras sino que también se expresa a través de las acciones que transmiten mensajes muy claros. Pueden surgir desde la empresa o desde los mismos trabajadores (una huelga está transmitiendo un mensaje directo y contundente).

Tales consideraciones anteriores muestran la complejidad del proceso de comunicación influido por una serie de elementos que no pueden obviarse si lo que se pretende es comunicar de manera eficaz para mejorar el funcionamiento de la compañía.